No es desorden, es exceso de cosas en la cabeza

Hay días en los que el trabajo no se siente difícil, pero sí pesado.
No porque haya algo mal, sino porque todo pasa por vos.

Acordarte de pendientes, decidir sobre la marcha, buscar información que sabés que existe, explicar lo mismo más de una vez. Nada de eso es grave por separado. Pero junto, ocupa espacio mental.

Y ese espacio también cuenta como trabajo.

Muchas personas funcionan así durante años.
No porque sea la mejor forma, sino porque funciona.

El problema no es el desorden visible.
Es la cantidad de cosas que viven en tu cabeza y que no tienen otro lugar donde apoyarse.

Cuando el trabajo depende demasiado de la memoria:

  • las decisiones se sienten más pesadas

  • lo urgente se come a lo importante

  • todo parece requerir atención constante

No es falta de capacidad ni de organización.
Es simplemente una forma de trabajar que ya está pidiendo algo más de estructura.

No todo necesita un sistema.
Pero no todo debería depender de que te acordés.

A veces, ordenar no es complicar.
Es liberar espacio para pensar mejor, decidir con más calma y trabajar de una forma más liviana.

Y reconocer eso ya es un buen punto de partida.

Para acompañar esta idea, dejé un recurso gratuito con un ejercicio breve para descargar lo que hoy está ocupando espacio en tu cabeza y trabajar con más claridad.

Acceder al recurso gratuito AQUI.

Siguiente
Siguiente

Cuando tu negocio funciona… pero vos estás agotado